Mira, te voy a hablar claro: yo tampoco entendía bien cómo se elige un nuevo Papa. ¿Cómo se elige un nuevo Papa?
Sí, sabía que había algo llamado Cónclave, que los cardenales votaban, que salía humo… pero más allá de eso, era todo un misterio vaticano que parecía sacado de una película de Dan Brown.
Entonces me puse a investigar de verdad. Leí, vi documentales, hablé con un par de amigos que saben del tema, incluso me tragué más de un discurso papal solo para entender cómo funciona este ritual que mezcla tradición, fe, poder y política como pocas cosas en el mundo.
Y hoy te lo explico tal como se lo contaría a un amigo tomando una cerveza.
Bueno, ¿cómo se elige un nuevo Papa? (sí, esa es la gran pregunta)
La elección del Papa no es solo una votación entre curas viejitos con túnicas. Es un evento global, de esos que mueven estructuras, cambian rumbos y marcan historia.
El proceso tiene miles de años de antigüedad, y aunque ha evolucionado con el tiempo, sigue siendo ultra ritualista y, por qué no decirlo, lleno de simbolismo.
Ahora bien, antes de que se forme el famoso Cónclave, hay una condición ineludible: el Papa actual tiene que haber muerto o haber renunciado (como hizo Benedicto XVI en 2013, que fue todo un bombazo).
Cuando eso pasa, entra en acción todo el mecanismo. ¿Cómo se elige un nuevo Papa?
¿Quiénes eligen al nuevo Papa? Spoiler: tú no, yo tampoco
Solo los cardenales menores de 80 años tienen derecho a votar en el Cónclave.
Y sí, el Vaticano es bien puntual con eso: si cumples los 80 justo el día antes de que empiece el Cónclave, ya no entras. Nada de “bueno, por un día no pasa nada”.
Generalmente hay unos 120 cardenales con derecho a voto. Estos hombres vienen de todos los rincones del mundo, pero con algo en común: fueron elegidos por Papas anteriores y son parte del círculo más poderoso de la Iglesia.
O sea, no es cualquier curita de parroquia de barrio.
¿Dónde pasa la magia? (spoiler: no es en una sala cualquiera)
Todo el proceso se lleva a cabo en la Capilla Sixtina, sí, esa misma donde está el famoso techo pintado por Miguel Ángel.
Los cardenales se encierran ahí y, por eso se llama Cónclave (del latín cum clave, “con llave”), no pueden salir hasta que haya Papa.
Literalmente los aíslan: nada de celulares, redes sociales, ni hablar con el exterior. Ni Netflix, ni noticias, ni siquiera TikTok para distraerse.
Lo que pasa ahí adentro queda ahí. Al menos, en teoría. ¿Cómo se elige un nuevo Papa?
¿Y cómo votan? ¿Hay urnas? ¿Es electrónico?
Nada de modernidades. Acá se hace a la vieja usanza.
Cada cardenal escribe a mano el nombre de su elegido en una papeleta que dice en latín: «Elijo como Sumo Pontífice a…» Luego doblan el papel, lo depositan en una urna especial y se cuenta.
Para que un candidato sea elegido, necesita al menos dos tercios de los votos.
Si no se logra, se vuelve a votar. Y así, una y otra vez, hasta que haya acuerdo.
Puede durar días o incluso semanas. Pero ojo, también puede resolverse en una mañana si ya hay un favorito claro.
El humo, el símbolo que todos miramos
Seguramente has visto esto en la tele:
Sale humo negro = no hay Papa.
Sale humo blanco = ¡tenemos Papa!
Esa señal de humo es una tradición clave. Quemaban las papeletas con paja húmeda o seca para generar el color. Hoy usan productos químicos controlados (sí, el Vaticano también tiene sus trucos tecnológicos).
El humo blanco es la señal que el mundo entero espera.
¿Qué pasa cuando ya hay Papa?
Apenas alguien consigue los dos tercios, le hacen LA pregunta: «¿Aceptas tu elección como Sumo Pontífice?»
Y sí, puede decir que no. Ha pasado, pero es raro.
Si dice que sí, el nuevo Papa elige su nombre (por eso tenemos Papas con nombres como Francisco, Juan Pablo, Benedicto…) y se cambia de ropa.
Literalmente: lo visten con una túnica blanca ya preparada en varias tallas. ¡Como si fuera un casting de última hora!
Después sale al famoso balcón de la Basílica de San Pedro y el Cardenal Protodiácono anuncia: «Habemus Papam», que significa «tenemos Papa».
Y ahí, el nuevo líder de la Iglesia saluda al mundo por primera vez.
Entonces… ¿Cómo se elige un nuevo Papa?
- El Papa anterior muere o renuncia.
- Se convoca a los cardenales menores de 80 años.
- Se encierran en la Capilla Sixtina.
- Votan en secreto hasta que alguien consiga dos tercios.
- Sale humo blanco.
- Se anuncia al nuevo Papa.
Así, sin ediciones.
¿Y por qué te cuento todo esto?
Porque entendí que este proceso, aunque parezca lejano o lleno de rituales, tiene muchísimo impacto. No solo espiritual, sino político, cultural y social.
Saber cómo se elige un nuevo Papa es entender una parte importante del mundo. Y si tú, como yo, alguna vez te lo preguntaste en voz baja, ahora tienes la respuesta completa.
Además, si en algún momento estás viendo las noticias y dicen que “empezó el Cónclave”, ya vas a poder explicarle a los demás lo que está pasando.
Y eso, créeme, da puntos.
¿Y si te preguntan cómo se elige un nuevo Papa?
Diles que ahora sabes todo el proceso, desde el encierro en la Capilla Sixtina hasta el famoso «Habemus Papam». No necesitas ser teólogo ni historiador. Solo haber leído este artículo con calma.
Porque sí, entender cómo se elige un nuevo Papa es más fácil de lo que parece… si alguien te lo explica como en una charla de bar.
¿Te gustó el contenido? ¿Te quedó alguna duda? Puedo seguir contándote más cosas curiosas del Vaticano, del simbolismo, de lo que no se ve en la tele… Pero eso será en otro momento. Por ahora, ya sabes algo que muchos aún no entienden. Y eso ya es un buen motivo para sonreír.





